21 декабря 2016 г.

Снегурочка





Жили-были старик со старухой. Жили ладно, дружно. Все бы хорошо, да одно горе — детей у них не было.                                
— А что, старуха, — говорит старик, 
— давай мы себе из снега дочку сделаем.
— Давай, — говорит старуха.


Вышли они на огород и принялись дочку из снега лепить. Скатали они снежной ком. Вылепил старик носик, рот, подбородок. Глядь — а у Снегурочки губы порозовели, глазки открылись; смотрит она на стариков и улыбается. Потом закивала головкой с себя снег — и вышла из сугроба живая девочка. 

Salieron al huerto y comenzaron a esculpir a su hija en la nieve. Enrollaron una bola, el anciano esculpió la nariz, la boca y la barbilla. Y… de repente, los labios de la muñeca de nieve se sonrosaron, abrió los ojos y mirando a los ancianos, sonrió. Se sacudió la nieve de la cabeza y del montón de nieve salió la jovencita viva.


 
— Что с тобой, дочка? — спрашивает старик.
— Что ты такая невеселая стала?
— Ничего, батюшка, ничего, матушка, я здорова.

Вот и последний снег растаял А Снегурочка день ото дня все печальнее. От солнца прячется.



A la primavera siguió el verano. Se juntaron  las chicas para pasear por el bosque y llamaron a Snegyrochka.
     -      Ven con nosotras al bosque, pasearemos, cantaremos, bailaremos.
     -      Ve hija, diviértete con tus amigas!
Fueron todas al bosque. Recogieron flores, tejieron guirnaldas, cantaron canciones, jugaron al corro. Sólo una,  Snegyrochka, no parecía alegre.













А как свечерело, набрали они хворосту, разложили костер и давай все друг за дружкой через огонь прыгать. Позади всех и Снегурочка встала.
Побежала она в свой черед за подружками. Прыгнула над огнем и вдруг растаяла, обратилась в белое облачко. Поднялось облачко высоко и пропало в небе. Только и услышали подружки, как позади простонало что-то жалобно: «Ау!» Обернулись они — а Снегурочки нет.
Стали они кликать её:
— Ау, ау, Снегурушка!


Había una vez un anciano que vivía feliz con su esposa, sólo una pena lamentaban, no tenían hijos.
       -   ¿Qué opinas esposa? - dijo el abuelo,
        - Hagamos nosotros mismos una hija de nieve.
     -   Vamos, - dijo la abuela.





Растет дочка и умная, и смышленая, и веселая.
Со всеми ласковая, приветливая
Прошла зима.
А Снегурочка вдруг запечалилась, день ото дня все печальнее, все молчаливее становится.

Creció  la hija inteligente y sensata y feliz, llena  de dulzura  y afecto con todos.
El invierno pasó.
De repente, Snegyrochka se entristeció y cada día estaba mas callada.






    
  -          ¿Qué te pasa hija? – preguntó el anciano.
      -         ¿Por qué pareces tan infeliz?
      -        No es nada papá y mamá, estoy bien.

Se derritieron las últimas nieves y Snegyrochka cada día está mas triste. Del sol ella se esconde.


За весной лето пришло. Собрались девушки на гулянье в рощу, зовут Снегурочку:
— Идем с нами, Снегурочка, в лес гулять, песни петь, плясать.
Не хотелось Снегурочке в лес идти, да старуха ее уговорила:
— Поди, дочка, повеселись с подружками!
Пришли девушки со Снегурочкой в лес. Стали цветы собирать, венки плести, песни петь, хороводы водить. Только одной Снегурочке по-прежнему невесело.




 Cogieron ramas, les prendieron fuego, y una tras otra comenzaron a saltar el fuego. Detrás de todos estaba Snegyrochka.
Las otras chichas la arrastraron con ella . Saltó sobre el fuego y de repente se fundió en una nube blanca. Subió alto y desapareció en el cielo. Las amigas sólo escucharon un sonido lastimero "Ay!" - pero Snegyrochka no está.
- Ay, ay, Snegyrochka!









14 декабря 2016 г.

La 'Guerra Fría' universitaria: Rusia crece como destino para estudiantes extranjeros





EL MUNDO. MIÉRCOLES 14 DE DICIEMBRE DE 2016



  • XAVIER COLÁS 
  • Moscú
  • Muchas veces el camino áspero es el que se adapta mejor a las necesidades de la formación. Rusia es un país frío, que un día estuvo aislado de muchas otras naciones y que tiene un idioma cuyo aprendizaje equivale a empezar a hablar y escribir de nuevo. A pesar de todo, a sus universidades se acercan en la actualidad muchos estudiantes que llegan buscando una educación de calidad a un precio razonable. Así está despegando poco a poco Rusia como potencia universitaria. El abaratamiento del rublo y una cantera de profesores muy veteranos que todavía esperan el relevo generacional convierten a Rusia en una oportunidad para futuros ingenieros, médicos y profesores. Mientras la Guerra Fría vuelve a resurgir entre Rusia y Occidente, en el plano universitario hace tiempo que empezó el deshielo. Los campus rusos están más abiertos que nunca, y tienen programas educativos en inglés e incluso en español. Entre las universidades con mayor número de estudiantes extranjeros destaca sobre todo la famosa Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos (RUDN). En tiempos de la URSS había un 70% de estudiantes extranjeros y un 30% de estudiantes soviéticos. Ahora la cifra ha dado la vuelta: hay un 70% de estudiantes del país y un 30% son de fuera. «Tenemos 8.000 estudiantes de fuera, ofrecemos en lengua española una especialización en Economía enfocada para América Latina y también hay ramas sanitarias como Farmacia y Odontología, estas dos últimas en inglés», explica orgullosa Larissa Efremova, vicedirectora de Desarrollo Acadé- mico Internacional de la RUDN. En cuanto a presencia de alumnos extranjeros, también sobresalen la Universidad Estatal y la Universidad Politécnica Pedro el Grande de San Petersburgo y la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú. El número de estudiantes forá- neos en Rusia ha crecido hasta casi triplicarse en diez años. En el curso 2004-2005 eran 100.000 y, al llegar el verano de 2015, la cifra estaba en 282.000. Uno de ellos es el español Juan Gual, de 28 años, que en 2011 llegó a la Universidad Estatal de Moscú a estudiar el doctorado en Geológicas. De los primeros meses recuerda el aprendizaje del idioma desde por la mañana hasta por la tarde, las infernales lecciones de matemáticas en ruso para preparar los exá- menes de acceso de otros estudios, las pequeñas habitaciones compartidas en la residencia y el hastío del papeleo sin fin. Le impactó la talla humana de los profesores, «todos tan soviéticos, con mucha experiencia, capaces de hacer mucho con poco, muy curtidos, analó- gicos como los de antes, pero con un nivel muy bueno», explica este oscense amante de los espacios abiertos y de las recetas gastronó- micas de lugares recónditos. Estudiar en Rusia es como escalar una montaña: desde la cúspide INTERNACIONALIZACIÓN ALUMNOS EXTRANJEROS RUSIA QUIERE SER POTENCIA UNIVERSITARIA Una formación de calidad a precios razonables ha triplicado su alumnado foráneo en apenas 10 años Arriba, la fachada de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú. En la foto inferior, un aula llena de alumnos de la misma universidad. NATALIA RYAZANTSEVA E M 2 EL MUNDO. MIÉRCOLES 14 DE DICIEMBRE DE 2016 47 todo parece fácil, pero antes hay que ascender muy despacio. Por eso existe este periodo de formación previa para los estudiantes extranjeros antes de su incorporación a los estudios en ruso: 52 semanas, un año lectivo. De éstas, 38 están dedicadas a clases y cuatro a la temporada de exámenes. El resto son vacaciones. Pero es necesario afrontar las pruebas de acceso y superar la omnipresente burocracia, que te acompaña hasta el último día. El filtro de entrada determina que es necesario adquirir un nivel mínimo de ruso: un vocabulario de al menos 2.300 palabras, la comprensión de textos y la lectura. «En mi caso, había estudiado ruso en Zaragoza, pero tengo un compañero mexicano que vino sin saber nada de ruso», recuerda Gual. El Ministerio de Educación calcula que más de 40.000 de ellos estudian gracias a becas rusas. Por nú- mero de alumnos destacan los paí- ses de la vieja órbita socialista: Ucrania, Moldavia, Tayikistán o Uzbekistán. América Latina es una fuente muy importante también: especialmente Colombia, Guatemala y Perú. También tiene mucho peso Asia, sobre todo China. Palestina, Siria e Irak completan el mosaico de las principales nacionalidades. Efremova cree que el precio no es el principal factor a la hora de optar por Rusia: «Ofrecemos tradición y garantía de calidad, la gente que estudia con nosotros son después profesionales respetados». Las universidades rusas ya han logrado atraer al alumnado extranjero, pero tienen pendiente cobrar relevancia mundial. Sólo desde el año 2011 las Universidades de Rusia han podido poner en marcha una verdadera política de investigación científica después de que el Ministerio de Educación de Rusia eligiese 27 universidades para financiar su labor investigadora. Dos años después se creó el Programa 5Top100 para favorecer el posicionamiento de15 universidades rusas dentro de las 100 primeras posiciones de los ránkings internacionales. La Universidad Lomonosov de Moscú está en el puesto 77 del Ranking Universitario Mundial CWUR 2016. Tres universidades rusas han sido incluidas en el Ranking de Reputación Mundial de 2016 elaborado por The Times Higher Education (THE). Uno de los frenos es que tienen todavía pocos profesores extranjeros. Y que la cantidad de estudiantes de fuera estudiando es porcentualmente bastante menor que la de las universidades occidentales. El año pasado, el porcentaje de jó- venes llegados de otros países suponía menos del 3% del total. Pero de cara a 2018 el Ministerio de Educación y Ciencia ruso prevé aumentar este porcentaje hasta el 10%. Otra batalla pendiente es la de las escasas referencias en publicaciones científicas. Algunos expertos creen que la economía rusa, basada en la exportación de hidrocarburos y materias primas, no favorece el desarrollo de las innovaciones en un amplio espectro. Pero hay proyectos de gran calado. La Universidad Estatal de Moscú Lomonósov planea construir un cluster de 430.000 metros cuadrados dedicado a la investigación científica cerca del campus principal. Es una de las universidades más antiguas de Rusia, pero aspira a convertirse en la versión rusa de Silicon Valley. Precisamente, el ámbito de la comunicación ha abierto nuevos caminos en la jungla universitaria rusa. Iago Fernández llegó a hacer un máster en periodismo internacional de dos años de duración en la RUDN tras terminar Derecho en La Coruña: «Quería aprovechar la experiencia para practicar el ruso que había aprendido tras los seis cursos de la escuela de idiomas». La mayoría de las profesoras eran buenas, sabían de lo que hablaban y, en contra de la tónica general en Rusia, su nivel de inglés era satisfactorio. «Los contenidos respondían más a la parte internacional que a la de periodismo, aunque no estaban muy actualizados», recuerda este joven nacido en 1991, que no quiso dedicarse a la abogacía y ha preferido ver mundo. En su clase eran pocos alumnos y destaca una asignatura «que estaba relacionada con la influencia de las nuevas tecnologías y las redes sociales en la actualidad y su uso en acontecimientos como la primavera árabe y otros contextos en los que el papel del llamado periodismo ciudadano era clave». El máster costaba 10.000 euros y, a través de él, logró unas prácticas en la agencia ITAR-TASS ayudando a gestionar sus redes sociales en inglés. «Así seguí a diario la crisis en Ucrania», recuerda ahora, aunque hay una vivencia claramente imborrable: «El día en que Putin visitó nuestra universidad y la ovación que le dieron los alumnos, contenidos detrás de unas cintas de seguridad». En el barrio de Belaievo, no lejos del centro de la ciudad, es habitual ver a los estudiantes foráneos de la RUDN mezclarse con la población local. «Ecuador, Colombia, Cuba y Venezuela son países muy importantes para nosotros en cuanto a número de alumnos, también China, por motivos obvios de tamaño», añade Efremova. Los estudiantes extranjeros han descubierto Rusia. Aunque de momento pocos están ahí para quedarse.

    12 декабря 2016 г.

    9 декабря 2016 г.

    ГОД РОССИЙСКОГО КИНО


    La obra de  Yakov Protazanov en el Paraninfo



    El Aula de Cine de la Universidad de Zaragoza revisa la obra del realizador ruso Yakov Protazanov. Ocho películas, realizadas en los años previos y posteriores a la revolución bolchevique, ofrecerán una panorámica de los trabajos de este director durante la etapa del cine mudo. Protazanov (1881-1945), es uno de los pioneros del cine en Rusia y aunque no tan conocido como Vsevolod Pudovkin o Sergei Eisenstei, firmó cerca de 70 títulos, la obra más conocida es la película de ciencia ficción Aelita(1924).


    El ciclo se inicia en Zaragoza el 12 de Diciembre en el edificio Paraninfo (plaza Paraíso, 4). Las ocho películas se ofrecerán de lunes a jueves a las 19,30 horas, hasta el 22 de diciembre. La primera película, La reina de picas,  melodrama basada en el relato homónimo de Alexander Pushkin, está considerada como uno de los mejores ejemplos del cine del zarismo





    Hacer cine en el zarismo y tras la revolución

    Cuatro obras del periodo del imperio ruso y otras cuatro de la época soviética componen el programa del ciclo ‘Joyas del cine mudo: Yakov Protazanov’.

    Cartelera:


    La reina de picas

    12  Diciembre 2016
    Пиковая дама (1916)
    62 min




    Satanás triunfante

    13 Diciembre 2016
    Сатана ликующий (1917)
    100 min




    La doncella Jenny

    14 Diciembre 2016
    Горничная Дженни (1918)
    60 min




    El padre Sergio

    15 Diciembre 2016
    Отец Сергий (1918)
    76 min




    El sastre de Torjok

    19 Diciembre 2016
    Закройщик из Торжка (1925)
    61 min




    El proceso de los tres millones

    20 Diciembre 2016
    Процесс о трёх миллионах (1926)
    63 min




    El cuarenta y uno

    21 Diciembre 2016
    Сорок первый (1926)
    53 min




    El hombre del restaurante

    22 Diciembre 2016
    Человек из ресторана (1927)
    69 min